Érase una vez, en una tierra lejana, quiero decir muy lejos… Hubo un chico al que se le llamó Carlos. Carlos tenía ocho años. Él vivía con sus padres y hermana. A Carlos le gustaba jugar al fútbol y estudiar matemáticas. Él era un chico muy inteligente. Carlos amaba A sus padres, pero a veces no los escucha.
"Carlos
y Tizana, yo cociné pescado y patatas fritas hoy, deben comer su comida, para que coman un helado después." dijo su madre.
Tizana
comió su comida, y ella comía su helado después. Sin embargo, Carlos esperó a que Tizana
salga de la habitación, para poner
la comida debajo de la mesa. Carlos no sabía que había una cucaracha debajo
de la mesa. La cucaracha estaba comiendo toda la comida que Carlos estaba
tirando debajo de la mesa.
Al día
siguiente ...
"Carlos
y Tizana, yo cociné arroz y hortalizas hoy, deben comer su comida, para que coman unos pastelitos después." dijo su
madre.
Tizana
comió su comida, y ella comió su pastelito después. Sin embargo, Carlos
esperó a que Tizana salga de la habitación, para poner la comida debajo de la mesa.
Carlos no sabía que había una cucaracha debajo de la mesa.
La cucaracha estaba comiendo toda la comida que Carlos estaba tirando debajo de
la mesa.
El tercer
día…
"Carlos
y Tizana, yo cociné pollos y papas hoy, deben comer su comida, para que coman unas barras de chocolate después." dijo su
madre.
Tizana
comió su comida, y ella comía sus barras de chocolate después. Sin embargo, Carlos
esperó a que Tizana salga de la habitación, para poner la comida debajo de la mesa.
Carlos no sabía que había una cucaracha debajo de la mesa.
La cucaracha estaba comiendo toda la comida que Carlos estaba tirando debajo de
la mesa.
Un día, la
cucaracha se creció. Creció, y creció, y creció, y
creció. Se convirtió en una cucaracha grande. La cucaracha se hizo muy grande,
la cucaracha se hizo muy grande, y habló con Carlos.
"Si no
comes, no vas a crecer. Estoy comiendo toda la comida, y estás mintiendo a tu madre. ¡Esto tiene que
parar!" Carlos aprendió que la mentira es muy mala, pero la verdad se
revela siempre. Carlos también se enteró de que la comida es muy importante,
con la salud de los huesos y el cuerpo también.
















